Le comentaba al remitente de la carta, que ahora trataba de fundamentar su oposición a la transmisión de una telenovela, que el problema que planteaba era mucho más rancio de lo que él mismo afirmaba: el propio general malo de la telenovela, que yo tampoco pienso ver, fue el que dejó todo "atado, y bien atado", y estamos soportando el peso de 21 años y 4 meses de ese absoluto predominio económico/político que quiere ser cultural.
Y como no pude aguantar mi curiosidad, tuve que preguntarle:
¿A los senadores designados no les dan la palabra en el Senado?
¿Por qué entonces tenía que escribirle cartas al Director de El Mercurio sobre temas que considera de interés nacional?
¿En el Senado ya no se hablan esas cosas?
Y como no pude aguantar mi curiosidad, tuve que preguntarle:
¿A los senadores designados no les dan la palabra en el Senado?
¿Por qué entonces tenía que escribirle cartas al Director de El Mercurio sobre temas que considera de interés nacional?
¿En el Senado ya no se hablan esas cosas?
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